Workshops, café y aperitivos más que daily meetings inútiles
Los ordenadores en standby no producen resultados. Las reuniones diarias inútiles tampoco. Los commits y envíos al repositorio de código fuente sí producen valor concreto.
En contrapartida, los workshops, el café, el pastel y los aperitivos crean espacio para conversaciones útiles del equipo, además de contribuir al aumento de energía. Secretos que antes estaban ocultos salen a la luz, y con ello la aclaración de ideas.
El poder del café (y del workshop)
Al fin y al cabo, ¿qué produce más valor: una reunión diaria de quince minutos donde cada uno recita lo que hizo ayer, o una tarde de workshop con un buen café donde el problema de verdad se desmenuza? La respuesta es obvia — pero insisten en marcar daily.
Daily meeting: el agujero negro de la productividad
Cada daily es un obstáculo donde nadie está escribiendo código, corrigiendo bugs o pensando en arquitectura. Lo peor de todo: después de la reunión diaria, marcamos otra para alinear lo que se dijo en la primera.
Aperitivos > Post-its
Mientras el equipo ágil gasta fortunas en post-its coloridos para llenar un tablero kanban, el equipo lento invierte en café de calidad, workshops y aperitivos — que al final de cuentas generan más productividad que cualquier sticky note.